Bienvenido, Bienvenida

En este momento me gustaría estar hablando contigo, frente a frente. Con un café, o una sopa. Con una flor o tres tigres blancos. Contigo. Pero tu humanidad se me escapa, así que te escribo estas cosas, para que imaginemos estar conversando frente a frente, con un café, una sopa, una flor, tres tigres, el cielo....

miércoles, 8 de junio de 2011

De vientos y sopas: conversaciones para matar el tedio

Conversaciones entre Emma Gómez y Consuelo Tomás en una tarde de tedio y en vísperas de compartir su tradicional sopa de quincena)

(esta conversación se da a raíz de que a Consuelo el viento le voló de las manos un paz y salvo del IDAAN para el que había gastado 1 hora de su precioso tiempo)

Consuelo: gracias por tus palabras de estímulo¡Gracias!, que bueno es tener amigos, imagínate que lo que se volaba era un billete de a 100? Qué papelón…

Emma: El papelón es divertido, se vuele lo que se vuele…lo triste es el perjuicio …imagínate que se nos afecten las sopas

Consuelo: Pregunta para Baldor: ¿Cuántas sopas caben en un billete de a 100?

Emma: Aquí haría falta además de Baldor, un asesor financiero, una nutricionista (dividirlos en masculino y femenino fue automático, por qué será…a ver ensayemos otra vez)…digo, una asesora financiera, un nutricionista para asegurarnos de que en esos 100 quepan la mayor cantidad de sopas posibles… Baldor sólo estaría al final, cuando las prioridades estuvieran claras…

Consuelo: Caray, cómo se complican las respuestas, yo mejor no pregunto naa…

Emma: Ves? Mejor sólo nos tomamos la sopa y que se vuele lo que todos los dioses quieran…

Consuelo: Menos el billete de 100 ¡!

Emma: Jajaja, ese se me voló de la vida, de las manos y del destino… no lo conozco, tal vez nunca lo conozca ni tenga la oportunidad de cambiar uno…así que como las otras cosas imaginarias que hay en el mundo, por estar lejos de mi alcance… las dejo volar sólo en la imaginación. PERO LA SOPA SÍ ES REAL: ¡!

Consuelo: Ey, eso me parece un super eslogan, LA SOPA SÍ ES REAL!!! VIVE LA SOPA!!! ESTE AÑO ES NUESTRA SOPA!!! SOPA LAOPE!! SOPA QUE TE QUIERO SOPA!!! TUERCELE EL CUELLO A LA SOPA!!! MARGARITA, ESTA RICA LA SOPA!!! SOPA TAN PEQUEÑA TENDIDA EN UN PLATO!!! Ay, parece que eloquecí! Auxilioooo Emmmaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!

Plaf!

Emma: The Mafalda’s Girls…

Consuelo: a raíz de Mafalda una nueva enfermedad mental apareció en los registros de los psicólogos y los psiquiatras: la sopofobia…

Emma: Recórcholis, pácatelas, ¿Prosopa’s tem? Lleva salvavidas por si nos ahogamos en sopa… o mejor hagamos los ejercicios de natación en la sopa…

Consuelo: Si la sopa es de letras, podemos leer un rato…

Emma: O armar crucigramas literarios…

Consuelo: Y entonces las partecitas negras del crucigrama pueden ser huesitos o

(Parece que el intercambio llegó hasta aquí….)

lunes, 23 de mayo de 2011

Los pobres


De nosotros. Sigue la muerte en su cosecha terrible y esta vez se llevó a Roberto Sosa, poeta hondureño, ganador del premio Casa de Las Américas y del Premio Adonai. Autor de ese magnífico poema que los hondureños conocían bien:

Los pobres son muchos
y por eso
es imposible olvidarlos.
Seguramente
ven
en los amaneceres
múltiples edificios
donde ellos
quisieran habitar con sus hijos.
Pueden
llevar en hombros
el féretro de una estrella.
Pueden
destruir el aire como aves furiosas,
nublar el sol.
Pero desconociendo sus tesoros
entran y salen por espejos de sangre;
caminan y mueren despacio.
Por eso
es imposible olvidarlos.

Roberto Sosa era mi amigo. Solíamos sentarnos por horas, frente a un café o una cerveza según fuera el caso, para hacer interminables juegos de palabras y recordar a otros poetas. Compartimos en Puerto Rico y en Granada (Nicaragua) la sed por la vida y la peregrina idea de que otro mundo mejor es posible. Sus ojos físicos estaban afectados pero su lucidez y su capacidad de ver más allá, lo acompañó hasta el final. Nunca se fue, siempre estuvo con su familia, nunca claudicó. Hasta luego, Roberto, acá nos encargaremos de tu inmortalidad.

viernes, 13 de mayo de 2011

Cuando muere un patriota

A muchas personas la palabra Patria no les dice nada. En muchos casos hasta la rechazan. Se supone que patria no es solo un lugar donde naciste si no una comunidad de sueños, una lengua común, unos códigos unos símbolos que compartes con otros y otras. Lo malo y lo bueno, pero tuyo y de otros contigo. Entonces un patriota es alguien que defiende al país, en el sentido Martiano, lo defiende de sus enemigos, externos e internos. Y apuesta con cuerpo y alma todo lo que tiene para construir lo que cree es lo correcto. No conocí mucho a Don Luhter, recientemente fallecido, apenas por ahí cuando yo era una chiquilla comenzando en mis pininos de agitación cultural, en el Frente de Trabajadores de la Cultura, frente amplio del Partido del Pueblo. Su muerte ha pasado casi inadvertido, pero la verdad creo que el merecía algo más. Porque fue uno de los hombres que en los tiempos más duros para la clase trabajadora del país,comprometió mente, pecho y familia por la causa que defendía: la de un país libre de soldados norteamericanos, justa en su reparto de alegrías. Fue preso, fue exilado, en fin. Creo que habría que conocer un poco más, pero mientras tanto, le dedico unas palabras de Silvio Rodríguez: " de patria se escriben los nombres, del alma de los hombres que no van a morir".

sábado, 7 de mayo de 2011

La muerte nos visita

La muerte es un hecho natural, o al menos debe serlo. Crecemos, envejecemos y nos vamos. Eso es lo que se esperaría, pero ocurre que las decisiones que tomamos todos los días, nos llevan por causa o por azar, a la felicidad o a la desgracia, a la cima o a la muerte. El amigo y compañero de sueños por un mundo mejor, Raul Leis, fue víctima de la buena fe, de la confianza, y también del azar. No se esperaba que muriera por un medicamento (los medicamentos deben aliviar, no dañar)pero sucedió y nos dió a todos los que le queríamos y admirábamos, una razón enorme para la tristeza, la añoranza, la reflexión. No se puede hacer otra cosa que recordarlo bien, en las muchas cosas que levantó, los libros que escribió, la sabiduría que compartió. No conozco bien a sus hijos más pequeños, apenas a Jahir,el mayor, un abogado comprometido con las luchas por la democracia en las que su padre siempre estuvo. El llanto desconsolado de Mariela, su compañera en todo, me llegó muy hondo y también me llenó de impotencia, porque yo que me llamo como me llamo, allí no podía hacer nada para aportarle tranquilidad y valor. En el único lugar donde Raúl está ahora, es en nuestra memoria, y a esa hay que mantenerla viva.

martes, 11 de enero de 2011

Muérete

Es lo que se escucha cuando un adolescente pide llorando que alguien apague el fuego que empieza a comerse sus carnes. Policías impávidos, bomberos preocupados porque “el oficial no quiere más agua allí”. Confieso que me conmoví enormemente con esa situación. Ira, rabia, pena, espanto. Todo mezclado como decía Guillén. Parece que “la vida no vale nada” como dice Pablito, en estos días aciagos en que no solo nos falta el agua, el empleo seguro, la seguridad, la calidad en la educación y la atención sanitaria, si no la cordura y el sentido común. ¡Muérete! Le decía el adulto al chiquillo. Porque, sean criminales comprobados, asaltantes, violadores, siguen siendo chiquillos. Chiquillos que aprendieron a delinquir, a falta de otras lecciones. A falta de otra escuela que no fuera la calle, o de cariño que parece no sobrar en estos tiempos. Y el canal televisivo que estaba allí (¿por qué estaba? ¿quién los llamó?) pasando una y otra vez el macabro suceso. Como si con una vez de haberlo visto y escuchado el sonido del odio ¡muérete! no fuera suficiente. Qué mundo de porquería estamos armando, para que la única solución que se encuentra para estos jóvenes es encerrarlos en celdas asfixiantes. Deshazte de ese paquete molesto y mira para otro lado, sociedad. Tal vez, los que sobrevivan, mañana se enrolen con todo y su odio acumulado, en la policía.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Cada día me sorprendo.

“Dé a la persona una tajada de poder y sabrá quién es. El poder, al contrario de lo que se dice, no cambia a las personas. Hace que se revelen. Es como el artista a quien faltaban pincel, tintas y tela, o el asesino que, finalmente, dispone de arma… Como el alcohol, embriaga y, a veces, hace delirar, excita la agresividad, derrumba escrúpulos. Una vez investida de la función o cargo, título o prebenda, la persona se cree superior y no admite que subalternos contraríen su voluntad, sus opiniones, sus ideas y sus caprichos…”.Frei Betto, en su libro La mosca azul

lunes, 13 de septiembre de 2010

Ideas para un ensayo

Ideas para un ensayo o ¿Para qué sirve la poesía?

Decía mi amigo poeta Jorge Vélez, que “la poesía no es un gato”. Es decir, esa bestia misteriosa, descomprometida, fugaz, por momentos inasible. Tampoco es un perro, digo yo. Ese exceso de fidelidad, entrega incondicional, efusividad descontrolada para un solo amo.

La poesía debe ser más bien como el chita. Veloz, elegante, precisa, bella. Amante de la vastedad, exenta de miedo a la oscuridad o al riesgo calculado.

¿Pero, para qué sirve la poesía?

Si la poesìa sirve para algo, digamos que para abrir las ventanas de la realidad con un bisturí de algodón, el sentimiento humano. Abrirle nuevos caminos a la imaginación, espantar los fantasmas viejos o convocar demonios nuevos y deliciosos. Sirve para no tener que rezar a los muertos, explicar el amor con formulas matemáticas, o curar el dolor existencial con siquiatras o sotanas. Sirve como salvavidas en una inundación de imágenes terribles, el conforto en la última y solitaria hora, o en cualquier solitaria hora. Sirve para conservar la inocencia que es al fin de cuentas la moneda más pura para negociar la felicidad.

¿Alguna otra utilidad?

Sí, también es un vestido. Para que nuestro lenguaje no sea una simple herramienta de comunicación práctica, pero también para producir significados y reinventar las cosas a partir de sí mismas. No es lo mismo decir “una pala es una herramienta de trabajo” que decir “la pala, es la cuchara con la que comen tierra los monstruos invisibles”. Tambièn, véanse si no el hermoso verso de José Martí “espantado de todo me refugio en ti” refiriéndose a la relación con su hijo. O a Eliseo Diego “en la calzada de Jesús del Monte/, donde la poca luz arma paredes con el polvo/ cansa mi principal costumbre de recordar un nombre” cuando un lugar específico cobra importancia para el poeta y logra que cobre importancia para quien lo lee. Sí. También es música. Un desorejado sin sentido del ritmo, no puede escribir poesìa.

¿Y por qué la gente no lee poesía?

Mucha gente sí lo hace. Lo que pasa es que no lo admite. Les da vergüenza. Recuerda que la poesía fue vendida en las postrimerías del siglo dieciocho y diecinueve como algo para que las mujeres se lucieran en reuniones familiares, o para hombres bisoños. Lamentablemente esa fama todavía perdura. Y los maestros y maestras la enseñan como un sonsonete, para recitar en veladas escolares, con grandes dosis de histrionismo, no como una aventura del lenguaje. Y a los propios poetas a veces les da vergüenza decir que lo son. No defienden su identidad de poetas. Como si fuera un pecado o una rareza. En los tiempos de la antigua Grecia, ser poeta era todo un prestigio social. ¿En què momento el poeta se volvió un paria?

¿No será porque la poesìa exige un poco más esfuerzo de nuestra mente?

Claro, es lenguaje abstracto, complejo, bello. Pero no todos tenemos la misma idea de la belleza. Hay quienes ni siquiera saben lo que es la belleza. Con la poesìa, hay que descifrar los códigos, o simplemente sentirlos. Es una relación muy particular entre el poeta y quien lee.

¿De qué nos perdemos si no leemos poesía?
Secretos. Secretos del universo, del alma, del tiempo. De la vida en general. Secretos que se necesitan para poder seguir. Amplitud de criterio, capacidad de ver zonas oscuras. Se pierde mucho el que no lee poesìa. Pero tal vez la poesía sea solo para elegidos. Quién sabe. Los elegidos siempre acaban muertos, o marginados, o perseguidos o locos. Nadie quiere ese papel. También está el tema del lenguaje. El laberinto de las palabras y sus inmensas posibilidades. En la poesía las palabras adquieren personalidad.

¿A quién recomendarías leer poesía?
A los presos, a los moribundos, a los que están enfermos, a los enamorados, a los jóvenes confundidos, a las enfermeras en turno, a los agnòsticos, a los tristes, a los intranquilos, a los eternos aburridos, en fin. A todo el que no quiera desperdiciar su cerebro (que es algo en lo que la naturaleza ha invertido mucho) pero sobre todo, conectar ese cerebro que piensa con el espíritu que siente. Esa conexiòn intangible sin el cual nada sería posible, para bien o para mal.

lunes, 28 de junio de 2010

Junio y los muertos

En este mes de junio, se fueron José Saramago, Carlos Monsivais y Diógenes Cedeño Cenci. Jugosa cosecha de la muerte. Llevarse a los pensantes, a los construcctores, a los críticos. Dejar ese vacío con el que apenas podemos sobrevivir. Gente que dejó su impronta, una huella. Gente que usó su cerebro y dejó constancia de ello. Se supone que todo en el universo tiene una tarea, una importancia, una razón de ser. Pero hay vidas que tienen una gran tarea, una mayor importancia, una razón de la cual no se puede prescindir. Ahora, son materia en descomposición, pero la conciencia que lleva sus nombres, queda.

viernes, 7 de mayo de 2010

Lo que sigo imaginando para el 2025

Me piden que trate de imaginar los veinticinco años que siguen en este siglo sin Fredy Mercury.; sin la sencillez perturbadora de Einstein ni la palabra acuchillante de Alen Ginsgberg. Me piden que imagine dos décadas y un lustro y ni siquiera sé si el tiempo seguirá midiéndose de esta manera. Si a algún déspota se le ocurrirá decretar, al mejor estilo de los Bush, que el día tendrá 7 horas para los pudientes y 30 para los “desechables” que buscan latas para vender y un rincón para malvivir. 12 horas para los magistrados y 30 para los ex convictos de biblia bajo el brazo.

Imaginar es un ejercicio de amplia dificultad para el que se necesita coraje y memoria. Me ubico entonces en la teoría que maneja mi amigo Pedro, “Panamá es dos países a la vez: el país de Victoriano Lorenzo y el país de Mandrake”. Entones pienso que en el país de Victoriano, una generación de nuevos lectores, músicos, pintoras, bailarines, poetas, médicas, ingenieros hidráulicos, fabricantes de ladrillos, pasacables, y emprendedores diversos, estudian, se preparan y hacen lo que tienen que hacer de la mejor manera posible, sabiendo por qué lo hacen. Una generación que entiende el significado del bien común y defiende la idea de que la pobreza de unos nos hace más pobres a todos. Jóvenes que participan para modificar su entorno de manera positiva. Educan a sus hijos en la inclusividad y la tolerancia, el amor y curiosidad por la naturaleza, el estudio, la crítica informada y la belleza (no la de las marcas sino la de la autenticidad). Que se defienden de la agresión mediática con argumentos y buen sentido del humor, de la estupidez con el ejercicio franco y sereno del criterio, de los prejuicios con información y capacidad para la innovación.

Lo lamento, pero también tengo que imaginar el país de Mandrake, porque nadie me ha demostrado aún que los paraísos existen. Creo que persistirá la corrupción, del mismo modo que la ciencia no ha podido con el cáncer o el sida. Habrá desde el que se roba una donación para damnificados o no hace su trabajo aunque le paguen, hasta el que pasa leyes inconvenientes para los más, convenientes para los menos. Desde el que justifica con consignas trasnochadas los actos violentos, hasta el que deja salir libres, coima de por medio, criminales de terror comprobado. País del chupa y conversa, fuma y olvida. Yo le apuesto al país de Victoriano, y por ese vivo y trabajo. El otro, solo sé que existe y mi tarea es evadir sus efectos y ayudar a mis paisanos a entender las múltiples ventajas de pelear por el otro. Quien quita, y en el mejor de los mundos, ganemos esa pelea.
Consuelo Tomás, poeta.

martes, 13 de abril de 2010

Usos apropiados de la tecnología educativa: cada cosa en su lugar

Educar es depositar en cada persona toda la obra humana que le ha antecedido: es hacer a cada humano resumen del mundo viviente, hasta el día en que vive; es ponerlo a nivel de su tiempo, para que flote sobre él, y no dejarlo debajo de su tiempo, con lo que no podrá salir a flote; es preparar al al ser humano para la vida. José Martí
Del pizarrón al Datashow

La tecnología educativa podría definirse como un complejo de medios y recursos de los que se sirven las instituciones y personas involucradas en el hecho educativo. Son herramientas para entregar instrucción y facilitar formación. Han evolucionado con el paso del tiempo y se han ido sofisticando de tal modo, que a menudo, tanto docentes como estudiantes (pero sobre todo los docentes) llegan a sentirse abrumados y hasta a abrigar rechazo y resistencia, más que nada por la posibilidad de no alcanzar las destrezas necesarias con la rapidez que se necesita.

Ni tecnofóbicos ni tecnofílicos

El rechazo a ultranza no es una opción si lo que se quiere es avanzar, ayudar a los estudiantes que lo más probable es que ya se entienden de manera natural con tecnologías del tipo informático (TICS). Pero decir que sin estos medios no hay educación posible es una exageración y la negación, tanto de la institución educativa, como de quienes se forman para ser tutores, guías, mediadores. Sería negar la necesidad de que detrás de cada una de estas herramientas, medios, recursos, haya un ser humano ayudando a otro ser humano a crecer y ser mejor persona con capacidades y destrezas. Negar la docencia, la pedagogía, la didáctica y todo lo que se deriva de este proceso vital. El autodidactismo es real, pero es una quimera pensar en una sociedad donde todo el mundo aprende solo. Somos sociedades gregarias y necesitamos aprender de cada una de las experiencias en las que nos involucramos.

Instruir, verficar, debatir

Los medios tecnológicos educativos, son es, medios. No son el contenido mismo. Por supuesto, la forma como se presenta, influye en los sentidos, en los procesos mentales y cognitivos. Están ahí para ayudar al docente y al alumno. Para establecer colaboración, complicidad. Para que el docente ponga preguntas y alumnos estén en capacidad, además de dar las respuestas, generar nuevas preguntas. Un libro electrónico, no sustituye el talento de quien escribió las palabras que van en él. Un programa para crear maquetas, no sustituye la creatividad del que la proyecta. Un foro de debate, es solo un espacio que no sustituye el calor de las ideas, los argumentos, Les medios tecnológicos son UN COMPLEMENTO, bienvenido.

Las preguntas aproximadas

¿Qué tipo de ciudadano queremos? ¿Qué tipo de sociedad? ¿Ciudadanos individualistas, hedónicos, egoístas, poco importa, ignorantes orgullosos de su ignorancia? ¿Sociedades de consumo, despilfarro, indiferentes, contaminadoras, agresivas, de repetidos ademanes? O
Ciudadanos inteligentes, solidarios, positivos, emprendedores, tolerantes con las diferencias, respetuosos ¿?

martes, 6 de abril de 2010

La universidad de la vida

Recuerdo cuando entré a la universidad. La sensación fue la misma que la de mi primer día de clase. Expectativa sublime. Y esa manera inocente de creernos adultos, ya adultos. Responsables y encaminados. La Universidad de Panamá para entonces ni soñaba con computadoras personales, Ipods o blacberrys. Todo era a mano, a pulmón y el ambiente que había era de agitación, de participación, de efervescencia. Vivíamos en la biblioteca, el salón, la cafetería, el auditorio. Todas estábamos en algún grupo político, opinando cara a cara con los profesores a quienes no recuerdo como entes autoritarios y distantes. Más bien cómplices de la tarea de formarnos juntos en un país que cambiaba con mucha rapidez y exigía de nosotros mucho coraje. Esa generación dio buenos frutos humanos. Me gustaría saber qué clase de estudiante sería yo hoy.Cómo serían esos profesores y profesoras sin tanta herramienta como hoy. ¿Ytu?

miércoles, 31 de marzo de 2010

Qué queremos de la educación

Que nos ayude a vivir. A ser personas con capacidad, curiosidad, verbo. Que nos entrene en el ejercicio del criterio, en la solución de problemas, en la capacidad de tomar decisiones. Que nos ayude a encontrar para qué somos buenas, qué fortalezas y dones tenemos y cómo desarrollarlos para bien propio o ajeno. Que sus caminos nos muestren las puertas de la oportunidad. La educación no puede faltar nunca, sucumbiríamos en la sociedad, porque todo nos pasaría por encima. Eso todas lo tenemos claro. El asunto es cómo queremos que sea esa educación. Cuando entramos por primera vez a un aula, todo es novedad y espectativa. Pasamos los primeros años, fascinados, con todos los sentidos encantados por lo que vamos conociendo y sabiendo. Luego, llega la distracción de las hormonas, y el reto de convertirsnos en alguien diferente, en cuerpos sexuados y deseosos. Entendemos que el mundo no es un jardín de rosas. ¿Y luego? ¿Qué sigue? La universidad. ¿Para qué?

sábado, 20 de marzo de 2010

Se me acaba el tiempo

Hay mucho que hacer. Caminos que abrir. Decisiones que tomar. Proyectos que terminar y otros para empezar. No es una carrera de velocidad, sino de resistencia. Mi cara ya no es la misma. La energìa me falta, el cuerpo me va fallando, pero esto que nos mueve es un misterio. Como soy agnòstico los argumentos teològicos no me impresionan, pero creo en el maravilloso misterio del universo, y sus leyes oblìcuas.

domingo, 7 de marzo de 2010

Educando a los digitosos

Los chicos saben mucho de dispositivos. Saben mucho de entrar y salir por el mundo de la Matrix. Alli se encuentran sin verse, se aman sin tocarse, se enteran de lo que hacen los otros, en fin. Es un mundo diferente. Pero a veces me pregunto, si en ese maremagnum de hipercomunicabilidad y presencia simultànea en todas partes que le cuesta al planeta energìa, litio, cadmio, diamantes y otras bellezas de la explotaciòn de paìses pobres, habrà siquiera un pensamiento para la humanidad moribunda, o curiosidad por mirar la floraciòn de los guayacanes en vivo?

martes, 2 de marzo de 2010

Al filo de las cosas

Qué te puedo decir. Hoy es 2 de marzo, y trato de no enojarme con las cosas que no puedo solucionar de momento. Sobre todo, enojarme conmigo misma por ser tan, tan... bueno. Tonta no sería la palabra. Pendeja tampoco. Es una lucha siempre. Con una misma. No?

martes, 23 de febrero de 2010

Notas sobre la poesía

Lavar de los ojos del hombre la costra echada en ellos por el hábito, por la costumbre, es la consecuencia natural y absolutamente concreta y materialísima de la poesía. Que veamos lo que está detrás de lo que vimos, y que no repitamos, como si fuera un límite de los objetos y de las sensaciones aquello que hasta ayer nos fue familiar, es lo que nos ofrece diariamente la labor del poeta.
Gastón Baquero

lunes, 22 de febrero de 2010

Historia de los libros de Consuelo

No te olvides de mirar

"Si tu me miras yo me vuelvo hermosa
como la tierra que tocó el rocío" dice un soneto de Gabriela Mistral. Dicen que mirar y ver no es lo mismo. Mirar es pasar la vista de modo superficial por las cosas. Saber cuánto miden, cuánto pesan, de qué color son, que lugar ocupan en el espacio. Pero ver es ir más allá. Es interpretar, especular, dudar, aproximarse, observar, deducir, imaginar lo que hay más allá de la presencia física. Gabriela Mistral siempre se sintió fea. Simple y sin gracia. Pero nadie en su sano juicio puede llegar a pensar, después de leerla, que una mujer con esa capacidad y esa profundidad sea solo lo que miraron.
¿Y tu, cuando miras a los demás, qué ves?

sábado, 13 de febrero de 2010

Vamos caminando hacia una no bien entendida debacle. Vamos hacia los abismos pero nadie se va entereando.